domingo, 22 de agosto de 2010

Quiero morirme de hambre.
Hoy necesitaba escribir. Intento convencerme de que son la humedad y el calor los que me ha impedido entrar en esos pantalones, pero, ¿a quien pretendo engañar?...
Si, Duna, sigues siendo la misma maldita gorda.
Maldito verano, maldito calor, maldita comida...
Hoy se celebraba la nochevieja de 1990 en mi racimo... pero no voy a ir. No he conseguido ponerme nada decente sin parecer completamente ridicula. Ni mi cara, ni mi pelo, ni mi cuerpo... ningun maquillaje puede tapar lo que soy. Maldita gorda infeliz.
Llevo ya un buen rato llorando y fumando como una camionera. Nocturna ha venido a verme, pero no he querido hablar del tema (a pesar de que probablemente lea esto...).
Está temendamente bonita con ese vestido negro, y con ese pañuelo turquesa en la cabeza... ¿y yo? Yo, mientras mis amigos se divierten, me quedare encerrada en mi habitacion, lamentandome de ser la gorda que soy.
Si, soy muy triste...


pero se acabó. Sea como sea, terminaré con esto.

2 comentarios:

  1. No podemos seguir perdiéndonos nuestra propia vida, asi que tenemos que ponernos a ello. Nocturna a podido, y tu también podrás.
    Ánimo, cariño.
    Besos

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  2. De eso nada! no eres triste! no, no y no! puede que estés triste pero no eres triste. Un día malo lo tenemos cualquiera. Todas nos levantamos un día y no nos gustamos nada: nos veos feas, gordas, con granos, el pelo revuelto, etc. Mañana será otro día y seguro que encuentras el ánimo para ponerte guapa e ir donde haga falta. Hoy no. Pues otro día.
    Ánimo! Bsines.

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